domingo 16 de agosto de 2009
TRAJANO: UN HISPANO EN EL TRONO DE ROMA ( 1 )
En la antigua Roma, entrar al frente de un ejército en la ciudad constituia un sacrilegio imperdonable, salvo que se hiciera para celebrar el triunfo. En esas ocasiones, los generales montados en su carro, se dirigian hacia el templo de Júpiter Capitolino con lo más selecto de sus fuerzas y lo más representativo de sus enemigos cautivos. Llevaban, además, como ofrenda al dios la parte más valiosa del botín. En el año 102 d.C, la Puerta Triunfal de Roma se abrió para celebrar la gran victoria del emperador Trajano en Dacia. Lo mismo ocurrió quince años después en 117. Pero en esta ocasión, el emperador no estaba presente. Su lugar lo ocupaba un maniqui hábilmente preparado para ser una representación tan gloriosa como fiel del mejor de los emperadores, del Optimus Princeps. Meses antes, el emperador triunfante,viejo,enfemo y moralmente derrumbado moria en la ciudad de Selinunte,en la lejana Cilicia. Había emprendido el camino de regreso a Roma, pero sus fuerzas se agotaron antes de que pudiera alcanzar el mar que lo conduciria a Italia. Así fallecio Trajano, el último gran conquistador de la historia de Roma
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada